Porque aparecen cuando menos los necesito?
Siempre están al acecho y con los dientes bien afilados...
Están al alcance de mis manos,
Pero siempre prefiero darles vuelta la cara...
A que le tengo tanto miedo?
A lo que me hace mal o a lo que no pretendo tomar como nuestro?
Quiero evadirlo y no me deja,
Siempre me refugio en esta soledad incierta
Todas las veces salgo, pero siempre vuelvo a caer en ese vacío de ausencia...
Estaré esperando cosas innecesarias?
Las palabras empiezan a fluir y yo lucho para que mis garabatos le sigan el ritmo veloz a mi imaginación... (Soraya)
viernes, 30 de enero de 2009
jueves, 29 de enero de 2009
Insignificante
Siempre es plomizo el día mientras pasa, miles de gotas caen de estupidez delirante en forma de letras.
Y los susurros del ocaso se hacen eco ensordecedor de una tarde más negra que de costumbre.
Pocos son los que me miran, mucho menos los que me ven…
Miles de minutos perdidos en el fondo de un crepúsculo sin final, ¿donde se fue el sol que ni alivia con su luz mi alma?
Quizá mi tristeza llegara a desvanecerse… aunque no llega su hora, y ni mil mascaras logran taparla, lo asumo y sonrió, pero me rompo poco a poco.
Que sin sentido es la ilusión que te llena de maravillosas líneas hiladas, te van atravesando, como una niña cuando hace una tira de árbol de navidad creada por chocolates, la ve, la puede comer, aun así la deja colgada tentándola desde lejos.
Ni el más insignificante insecto se siente más pequeño que yo esta noche.
Ya da igual comenzare mi particular guerra de sentimientos hundiéndoles en un pozo, los aplastare, quizás así podré entender lo que me sucede.
Mientras… seguiré forjándole la batalla a los sentimientos me pondré mi mascara de la sonrisa maravillosa y seguiré hilando frases ajustadas…
O quizás me quede muda…para no decir lo que siento…
O sorda… para no escuchar voces fascinantes…
O ciega… para no ver el amor en ningún lado, únicamente sentirlo…
Y los susurros del ocaso se hacen eco ensordecedor de una tarde más negra que de costumbre.
Pocos son los que me miran, mucho menos los que me ven…
Miles de minutos perdidos en el fondo de un crepúsculo sin final, ¿donde se fue el sol que ni alivia con su luz mi alma?
Quizá mi tristeza llegara a desvanecerse… aunque no llega su hora, y ni mil mascaras logran taparla, lo asumo y sonrió, pero me rompo poco a poco.
Que sin sentido es la ilusión que te llena de maravillosas líneas hiladas, te van atravesando, como una niña cuando hace una tira de árbol de navidad creada por chocolates, la ve, la puede comer, aun así la deja colgada tentándola desde lejos.
Ni el más insignificante insecto se siente más pequeño que yo esta noche.
Ya da igual comenzare mi particular guerra de sentimientos hundiéndoles en un pozo, los aplastare, quizás así podré entender lo que me sucede.
Mientras… seguiré forjándole la batalla a los sentimientos me pondré mi mascara de la sonrisa maravillosa y seguiré hilando frases ajustadas…
O quizás me quede muda…para no decir lo que siento…
O sorda… para no escuchar voces fascinantes…
O ciega… para no ver el amor en ningún lado, únicamente sentirlo…
miércoles, 28 de enero de 2009
Cómo?
Esta locura de tenerte y no tenerte me esta volviendo loca. Como alcanzarte en las horas inciertas de mis noches desoladas y muertas de mis días frágiles y sin sentido?, Como beber de tu cuerpo si no tengo la sabia de tu boca?, Como ahogarme en el mar de tu piel si es tan escasa…
Como decirte que me haces falta?, que mi aire se acaba, que mis latidos se destapan sin los cobijos de tu alma… como explicarte que mi corazón te aclama, que las noches son una tortura en el vacío constante de mi cama entumecida sin las sabanas de tu piel…
Como decirte que te extraño?, si tu ausencia consume con fervor a mi presencia en aquellas desoladas mañanas de invierno en donde la lluvia se acrecienta en mi mirada…
Como te explico que eres mi adoración, mi mayor temor, mi mas grande aflicción, mi maldita desolación, mi más dulce adicción, mi mas contradictoria sensación…
Como explicarte mi deseo, mi pasión envuelta en ardor por poseer tu fragancia que se esparce en los recovecos de mi piel, te siento tan ausente en mis días infernales de tristeza tatuada en mi mirada perdida por no ser encontrada por tu boca desesperada…
Impaciente se vuelve el tacto en mis manos por hacer de de tu cuerpo una obra de arte esculpida con caricias que desbordan los sentidos de tu piel exquisita en mil sabores deslumbrantes para mi lengua que te saborea entre besos desenfrenados por poseerte y sin embargo no tenerte…
Como explicarte que eres mi éxtasis que se derrama lentamente por los caminos calientes de mis venas que recorren cada espacio vacío de mi cuerpo…
Como explicarte que quiero ser tu aire para colarme en tu boca y deshacerme entre medio de tu lengua embrujada por el veneno que conquista mis deseos…
Naufraga en esta maldita noche de insomnio provocada por el recuerdo de tu reflejo en mi vientre que te aclama, te grita desperada para que calmes su agonía con tan sólo una mirada…
Como decirte que me haces falta?, que mi aire se acaba, que mis latidos se destapan sin los cobijos de tu alma… como explicarte que mi corazón te aclama, que las noches son una tortura en el vacío constante de mi cama entumecida sin las sabanas de tu piel…
Como decirte que te extraño?, si tu ausencia consume con fervor a mi presencia en aquellas desoladas mañanas de invierno en donde la lluvia se acrecienta en mi mirada…
Como te explico que eres mi adoración, mi mayor temor, mi mas grande aflicción, mi maldita desolación, mi más dulce adicción, mi mas contradictoria sensación…
Como explicarte mi deseo, mi pasión envuelta en ardor por poseer tu fragancia que se esparce en los recovecos de mi piel, te siento tan ausente en mis días infernales de tristeza tatuada en mi mirada perdida por no ser encontrada por tu boca desesperada…
Impaciente se vuelve el tacto en mis manos por hacer de de tu cuerpo una obra de arte esculpida con caricias que desbordan los sentidos de tu piel exquisita en mil sabores deslumbrantes para mi lengua que te saborea entre besos desenfrenados por poseerte y sin embargo no tenerte…
Como explicarte que eres mi éxtasis que se derrama lentamente por los caminos calientes de mis venas que recorren cada espacio vacío de mi cuerpo…
Como explicarte que quiero ser tu aire para colarme en tu boca y deshacerme entre medio de tu lengua embrujada por el veneno que conquista mis deseos…
Naufraga en esta maldita noche de insomnio provocada por el recuerdo de tu reflejo en mi vientre que te aclama, te grita desperada para que calmes su agonía con tan sólo una mirada…
martes, 27 de enero de 2009
Una Tarde
Si te tuviera una tarde...
Una tarde para siempre por las tardes que no estás, por las tardes que no han sido, y por las que ya no te irás.
Quién te tuviera una tarde para recorrerte en las veredas, los atajos en los campos de tu piel, recorriendo amantes valles, lomas, cauces de agua y flor, conquistando tus llanuras...
Toda una puesta de sol…
Una tarde para siempre por las tardes que no estás, por las tardes que no han sido, y por las que ya no te irás.
Quién te tuviera una tarde para recorrerte en las veredas, los atajos en los campos de tu piel, recorriendo amantes valles, lomas, cauces de agua y flor, conquistando tus llanuras...
Toda una puesta de sol…
Reflexion
Hay que ser paciente con la impaciencia
Y hay que saber esperarla, ya que la espera muchas veces nos hace mejor.
Hay que tener la conciencia conciente
Y ser considerado ante cualquier tipo de consideración.
Si pudiera soñar lo que sueñan mis sueños,
Mi risa se reiría a carcajadas.
Ya no quiero que mis lágrimas lloren de más
Y le saquen pecho a la situación,
Ya que son muy dominantes
Y nadie las quiere tener en el patio de su casa.
Quien le pone la importancia correspondiente a las cosas importantes?
Podré deshacerme de lo que debo desechar?
Juguemos a ser jugadores de un juego en el que salgamos las dos ganando.
Que los reproches no sean reproches, sino una receta para mejorarnos..
Que las peleas nos amiguen con nosotros mismos.
Que el futuro no se mimetice con el presente.
Debo dormir mis ansias de equivocarme
Y replanteármelas para no volver a tenerlas cara a cara.
Un intento de regreso en un momento poco adecuado,
Solo te empuja más al final.
Habrá que esperar demasiado?
Paciencia…
Y hay que saber esperarla, ya que la espera muchas veces nos hace mejor.
Hay que tener la conciencia conciente
Y ser considerado ante cualquier tipo de consideración.
Si pudiera soñar lo que sueñan mis sueños,
Mi risa se reiría a carcajadas.
Ya no quiero que mis lágrimas lloren de más
Y le saquen pecho a la situación,
Ya que son muy dominantes
Y nadie las quiere tener en el patio de su casa.
Quien le pone la importancia correspondiente a las cosas importantes?
Podré deshacerme de lo que debo desechar?
Juguemos a ser jugadores de un juego en el que salgamos las dos ganando.
Que los reproches no sean reproches, sino una receta para mejorarnos..
Que las peleas nos amiguen con nosotros mismos.
Que el futuro no se mimetice con el presente.
Debo dormir mis ansias de equivocarme
Y replanteármelas para no volver a tenerlas cara a cara.
Un intento de regreso en un momento poco adecuado,
Solo te empuja más al final.
Habrá que esperar demasiado?
Paciencia…
lunes, 26 de enero de 2009
Prefiero
Prefiero morir viciosa y feliz a vivir limpia y aburrida. Prefiero encontrar una estrella en el fango a cuatro diamantes sobre un cristal. Prefiero que la estrella queme, sea fuego, a un tacto rezumante de frialdad.
Prefiero besar el duro suelo veinte veces para llegar una sola vez a lo más alto a escalar poco a poco, sin caer nunca pero sin llegar jamás a la cima. Prefiero que me duela a que me traspase, que me haga daño a que me ignore.
Prefiero sentir. Prefiero una noche oscura y bella, sucia y hermosa, a un montón de días claros que no me digan nada.
Prefiero una cadena a un bozal.
Prefiero quedarme en la cama todo el día pensando en mi vida a levantarme para pensar en la de otros.
Prefiero un gato a un perro. Porque el gato te araña, es infiel, te ignora, se escapa, pero sabes que, a pesar de todo, no podría vivir sin ti. En cambio, el perro es tonto, no sabe nada, te obedece hasta en lo absurdo.
Prefiero el mar a la montaña.
La vida es una noche tumbada en la playa, mirando las estrellas sin verlas, soñando despierta, dejando que la arena se cuele entre los dedos de mis pies, embriagada de todo.
Y la noche, prefiero simplemente la noche. Nunca a la luz del sol. La noche es mágica. Me hace vivir, no pensar. Me pone en movimiento. Rompe mis esquemas. Prefiero las noches frescas de verano, andar con poca ropa, sentarme en el suelo y meterme algo de vida en el cuerpo. La mañana me sabe a dolor de cabeza. Me da sueño. Me quita las ganas de hablar. Me recuerda que soy mortal. Me recuerda que soy normal. La noche me hace única.
Prefiero el color de la sangre y el de la gris niebla que difumina las cosas.
Prefiero experimentar las cosas, aunque me hagan mal. Aunque me hiervan la sangre.
Prefiero probarlo todo a morirme sin saber lo que me gusta. Y, más que nada, prefiero la vida que me embriaga con sus besos de caramelo tan agrios como dulces, y la suave caricia de tu piel caliente... fiel veneno de un deseo que lleva tu nombre…
Prefiero besar el duro suelo veinte veces para llegar una sola vez a lo más alto a escalar poco a poco, sin caer nunca pero sin llegar jamás a la cima. Prefiero que me duela a que me traspase, que me haga daño a que me ignore.
Prefiero sentir. Prefiero una noche oscura y bella, sucia y hermosa, a un montón de días claros que no me digan nada.
Prefiero una cadena a un bozal.
Prefiero quedarme en la cama todo el día pensando en mi vida a levantarme para pensar en la de otros.
Prefiero un gato a un perro. Porque el gato te araña, es infiel, te ignora, se escapa, pero sabes que, a pesar de todo, no podría vivir sin ti. En cambio, el perro es tonto, no sabe nada, te obedece hasta en lo absurdo.
Prefiero el mar a la montaña.
La vida es una noche tumbada en la playa, mirando las estrellas sin verlas, soñando despierta, dejando que la arena se cuele entre los dedos de mis pies, embriagada de todo.
Y la noche, prefiero simplemente la noche. Nunca a la luz del sol. La noche es mágica. Me hace vivir, no pensar. Me pone en movimiento. Rompe mis esquemas. Prefiero las noches frescas de verano, andar con poca ropa, sentarme en el suelo y meterme algo de vida en el cuerpo. La mañana me sabe a dolor de cabeza. Me da sueño. Me quita las ganas de hablar. Me recuerda que soy mortal. Me recuerda que soy normal. La noche me hace única.
Prefiero el color de la sangre y el de la gris niebla que difumina las cosas.
Prefiero experimentar las cosas, aunque me hagan mal. Aunque me hiervan la sangre.
Prefiero probarlo todo a morirme sin saber lo que me gusta. Y, más que nada, prefiero la vida que me embriaga con sus besos de caramelo tan agrios como dulces, y la suave caricia de tu piel caliente... fiel veneno de un deseo que lleva tu nombre…
domingo, 25 de enero de 2009
Mi soledad
Por más que no la quiera siempre va a estar, y cuando aparece se queda un tiempo, la soledad…
Deseo huir y abandonarla, su presencia son cuchillas en mi habitación, hace todo lo posible para que la eche pero todas las noches brindo en su honor…
Salgo a la calle a compartir derrotas, cada minuto que pasa fogueo su amistad, en oportunidades la dejo de lado, pero siempre vuelvo a mirarme cara a cara con la soledad…
Cada café que tomamos juntas, me sirve para darme cuenta de los porque, y aunque no hay demasiados motivos uno la debe padecer…
Hasta no hace mucho, si me la cruzaba no la reconocía, ahora tampoco quiero saber como se viste, pero cuesta desecharla una vez que esta con nosotros, y más cuando todos los espejos se me rompen y mis pies se hacen los distraídos para pisarlos…
Debería sacarme el sombrero ante ella, porque siempre se sale con la suya…
Deseo huir y abandonarla, su presencia son cuchillas en mi habitación, hace todo lo posible para que la eche pero todas las noches brindo en su honor…
Salgo a la calle a compartir derrotas, cada minuto que pasa fogueo su amistad, en oportunidades la dejo de lado, pero siempre vuelvo a mirarme cara a cara con la soledad…
Cada café que tomamos juntas, me sirve para darme cuenta de los porque, y aunque no hay demasiados motivos uno la debe padecer…
Hasta no hace mucho, si me la cruzaba no la reconocía, ahora tampoco quiero saber como se viste, pero cuesta desecharla una vez que esta con nosotros, y más cuando todos los espejos se me rompen y mis pies se hacen los distraídos para pisarlos…
Debería sacarme el sombrero ante ella, porque siempre se sale con la suya…
sábado, 24 de enero de 2009
Cosa de extrañarte
Esta cosa de extrañarte y no tenerte me paladea en la costumbre ya de nuestra historia,es pan de mi mesa, sal de mi salero vacío y cotidianidad en la implacable rutina del reloj de mis días…
Porque aunque te respire sin olerte en las madrugadas insomnes, o te sienta en el suave canto del zorzal en la ventana de la casa, transcurriendo la mañana en el ensueño de mi confianza vana en verte…
La esperanza de encontrarte en el almuerzo reparador, o en la siesta regeneradora y apurada interrumpiendo como siempre mi sueño, descolgándote en el trabajo de la tarde o tal vez en la apasionada noche solitaria de los miércoles que se desangra en un jueves que la recoge como un paño…
Así me transcurre esta cosa de extrañarte…
Raro sentimiento, rara pasión, raro amor sin fronteras de millas por separarnos, y sentimientos por unirnos que, sin embargo, enlazan mi sensación de estar plenamente enamorada de tu fragancia, que me eleva y me envenena, me hipnotiza y me embriaga en una eternidad sin tiempos, colándose en cada uno de mis deseos…
Así me tienes, desplegada, a tu lado, en completa complicidad de nuestro aliento… entregada en cada susurro del viento…
Así me tienes, incólume en el tiempo congelada en el desgranar de los días en el calendario pensando a cada momento, sin poder creer que pueda estar viviendo sola y sin compañía sin ventisqueras o rendijas por donde respirar o fuentes donde saciar mi sed de tu sangre para no seguir respirando o bebiendo mi soledad de tu cuerpo en esta cosa de extrañarte…
Porque aunque te respire sin olerte en las madrugadas insomnes, o te sienta en el suave canto del zorzal en la ventana de la casa, transcurriendo la mañana en el ensueño de mi confianza vana en verte…
La esperanza de encontrarte en el almuerzo reparador, o en la siesta regeneradora y apurada interrumpiendo como siempre mi sueño, descolgándote en el trabajo de la tarde o tal vez en la apasionada noche solitaria de los miércoles que se desangra en un jueves que la recoge como un paño…
Así me transcurre esta cosa de extrañarte…
Raro sentimiento, rara pasión, raro amor sin fronteras de millas por separarnos, y sentimientos por unirnos que, sin embargo, enlazan mi sensación de estar plenamente enamorada de tu fragancia, que me eleva y me envenena, me hipnotiza y me embriaga en una eternidad sin tiempos, colándose en cada uno de mis deseos…
Así me tienes, desplegada, a tu lado, en completa complicidad de nuestro aliento… entregada en cada susurro del viento…
Así me tienes, incólume en el tiempo congelada en el desgranar de los días en el calendario pensando a cada momento, sin poder creer que pueda estar viviendo sola y sin compañía sin ventisqueras o rendijas por donde respirar o fuentes donde saciar mi sed de tu sangre para no seguir respirando o bebiendo mi soledad de tu cuerpo en esta cosa de extrañarte…
viernes, 23 de enero de 2009
A tu espera
El tiempo pasa por mi cuerpo tan indolente que a veces me deja impávida, sin aliento, pues pasa irónico, como burlándose de cada uno de mis sentimientos…
Pasa cruel por mis entrañas, funde mi piel, dejándola desgastada por el ruido exagerado de cada segundo que se clava impaciente por los huecos inertes de mi corazón que espera… simplemente espera…
Me gasto entre medio de la gente, entres sus murmullos y aquellas habladurías que dicen y niegan, que van y vienen, que simplemente me enloquecen.
Me gasto en mis sabanas que me aprietan a través de una soledad vacía que no logra ser sometida.
Me gasto con el tiempo, con el susurro del viento, con la agonía de mi cuerpo, de un corazón que late inocente por la espera de aquella ilusión, de que aquel amor, por una promesa, por una canción, por una mirada, por un toque de satisfacción, por una caricia y una pasión…
Espero… mientras el viento enfurecido se burla de mi emoción por verte llegar, por verte sonreír, por esperar tu venir, por suplicar tu respirar y añorar tú despertar…
Y así paso los días, mirando aquel atardecer que me trasporta a ese instante en donde los sueños se hacen realidad, en donde puedo verte arropada en mi vientre escuchando el aliento de tu cuerpo que se cuela entre medio de mi piel seca de tanto esperar…
Ven… que sólo tú puedes humectar mi cuerpo con la sabia que brota de tu vientre, aquella que nos funde en un mar de emociones que desembocan en nuestras pieles encantadas por tenerse…
Ven… que sólo tú le das rumbo y sentido a mis manos que navegan por la esencia de tu presencia que palpita en lo más profundo de un corazón desolado de tanto desearte a su lado…
Pasa cruel por mis entrañas, funde mi piel, dejándola desgastada por el ruido exagerado de cada segundo que se clava impaciente por los huecos inertes de mi corazón que espera… simplemente espera…
Me gasto entre medio de la gente, entres sus murmullos y aquellas habladurías que dicen y niegan, que van y vienen, que simplemente me enloquecen.
Me gasto en mis sabanas que me aprietan a través de una soledad vacía que no logra ser sometida.
Me gasto con el tiempo, con el susurro del viento, con la agonía de mi cuerpo, de un corazón que late inocente por la espera de aquella ilusión, de que aquel amor, por una promesa, por una canción, por una mirada, por un toque de satisfacción, por una caricia y una pasión…
Espero… mientras el viento enfurecido se burla de mi emoción por verte llegar, por verte sonreír, por esperar tu venir, por suplicar tu respirar y añorar tú despertar…
Y así paso los días, mirando aquel atardecer que me trasporta a ese instante en donde los sueños se hacen realidad, en donde puedo verte arropada en mi vientre escuchando el aliento de tu cuerpo que se cuela entre medio de mi piel seca de tanto esperar…
Ven… que sólo tú puedes humectar mi cuerpo con la sabia que brota de tu vientre, aquella que nos funde en un mar de emociones que desembocan en nuestras pieles encantadas por tenerse…
Ven… que sólo tú le das rumbo y sentido a mis manos que navegan por la esencia de tu presencia que palpita en lo más profundo de un corazón desolado de tanto desearte a su lado…
martes, 20 de enero de 2009
Amarte
Amarte es vibrar con una canción, es escuchar el arrullo de un gorrión, es dormir en los pétalos de una flor, amarte es sufrir sin miedo al dolor...
Amarte es entregarme al infierno y morir contigo en mi pensamiento, amarte en es verte en cada sueño, amarte es perderme entre tus besos...
Amarte no es gritarte un te amo, es pasear contigo de la mano contar las estrella una a una y hacerte con ellas una cuna...
Amarte no es regalarte mis poesías, amarte es que tú seas quien me inspiras, amarte no es simplemente estar a tu lado, amarte es morir besando tus pasos...
Amarte no es el éxtasis final, amarte es sumergirme en tu mirar, amarte no es regalarte un edén amarte es saber que te hago bien...
Amarte no es cortarte la libertad, amarte es dejarte volar en mi realidad, amarte no es darme aquello que deseo cada noche en tu cama, amarte es entregarte en cada caricia toda mi alma...
Amarte no es que beses mi cuerpo, amarte es hacerte llegar al cielo, amarte no es soñar lo imposible, es hacer que tu sueño se haga visible...
Amarte no es querer parar el viento, amarte es volar con el sin lamentos, amarte no es protegerte de la lluvia amarte es mojarnos bajo la luna...
Amarte no es besar cada noche tu frente…
Amarte es saber que te amare hasta la muerte…
Amarte es entregarme al infierno y morir contigo en mi pensamiento, amarte en es verte en cada sueño, amarte es perderme entre tus besos...
Amarte no es gritarte un te amo, es pasear contigo de la mano contar las estrella una a una y hacerte con ellas una cuna...
Amarte no es regalarte mis poesías, amarte es que tú seas quien me inspiras, amarte no es simplemente estar a tu lado, amarte es morir besando tus pasos...
Amarte no es el éxtasis final, amarte es sumergirme en tu mirar, amarte no es regalarte un edén amarte es saber que te hago bien...
Amarte no es cortarte la libertad, amarte es dejarte volar en mi realidad, amarte no es darme aquello que deseo cada noche en tu cama, amarte es entregarte en cada caricia toda mi alma...
Amarte no es que beses mi cuerpo, amarte es hacerte llegar al cielo, amarte no es soñar lo imposible, es hacer que tu sueño se haga visible...
Amarte no es querer parar el viento, amarte es volar con el sin lamentos, amarte no es protegerte de la lluvia amarte es mojarnos bajo la luna...
Amarte no es besar cada noche tu frente…
Amarte es saber que te amare hasta la muerte…
lunes, 19 de enero de 2009
Pídeme
Pídeme que corra. Que no sienta el tiempo. Que me deje llevar por mis sentimientos. Pídeme que baile. Que muerda tu boca. Que no deje sitio.
Pídeme que atienda; cada segundo de cada hora, cada minuto de cada día...
Pídeme todo.
A cambio simplemente, dame cariño. Dámelo de la forma que quieras. Dame un sabor, una textura, un olor. Dame una melodía, un acorde. Un invierno lleno de abrazos. Suspiros acompañados de gemidos.
Haz que no piense. Llévame hasta el cielo y bájame de nuevo. Susúrrame al oído. Muerde mi nariz. Acaríciame de nuevo…
Una y otra vez…
Pídeme que atienda; cada segundo de cada hora, cada minuto de cada día...
Pídeme todo.
A cambio simplemente, dame cariño. Dámelo de la forma que quieras. Dame un sabor, una textura, un olor. Dame una melodía, un acorde. Un invierno lleno de abrazos. Suspiros acompañados de gemidos.
Haz que no piense. Llévame hasta el cielo y bájame de nuevo. Susúrrame al oído. Muerde mi nariz. Acaríciame de nuevo…
Una y otra vez…
Eres
Mil razones para pensarte, cien para admirarte y una sola para no olvidarte: simplemente Amarte...
domingo, 18 de enero de 2009
Te extraño
Te extraño, pero... ¿por qué te extraño? Me extraña extrañarte en la forma que te extraño como si se me escapara el tiempo cuando no estoy contigo, pienso en ti cuando estoy escribiendo, caminando,meditando y respirando te siento.
Entonces los besos me sobran y no sé que hacer con ellos,los abrazos se diluyen en la nada y mis deseos se enardecen de solo imaginarte.Y cierro mis ojos para ver tu rostro, recordar tu sonrisa, escuchar tus palabras y deleitar tus locuras.
Pero te sigo extrañando y doy vueltas sin saber que hacer preguntándome si alguien te extraño alguna vez como yo lo hago,y quiero que sepas en este instante que te necesito conmigo por eso de nuevo cierro mis ojos y esos besos que me invaden el alma los envío con todas mis fuerzas hasta sentir que penetran en tu corazón provocándote una gran sonrisa .
Y se en este momento que te extraño igual que todo el mundo, pero no me importa porque mis besos viajeros me contaron que tú también me extrañas, entonces comprendo todo...
Y soy feliz recordándote a cada instante porque te deseo por desearme, te espero por esperarme,te admiro por admirarme, te respeto por respetarme, obviamente amor en este caso te extraño por que te amo y te amo por extrañarme...
jueves, 15 de enero de 2009
Te Amo
Te amo de una manera inexplicable.
De una forma inconfesable.
De un modo contradictorio.
Te amo
Con mis estados de ánimo que son muchos,
y cambian de humor continuamente.
Por lo que ya sabes,
El tiempo.
La vida.
La muerte.
Te amo
Con el mundo que no entiendo.
Con la gente que no comprende.
Con la ambivalencia de mi alma.
Con la incoherencia de mis actos,
Con la fatalidad del destino.
Con la conspiración del deseo.
Con la ambigüedad de los hechos.
Aún cuando te digo que no te amo, te amo.
Hasta cuando te engaño, no te engaño.
En el fondo, llevo a cabo un plan,
para amarte... mejor.
Pues, aunque no lo creas, mi piel
extraña enormemente
la ausencia de tu piel.
Te amo.
Sin reflexionar, inconscientemente,
irresponsablemente,
espontáneamente,
involuntariamente,
por instinto,
por impulso,
irracionalmente.
En efecto no tengo argumentos lógicos,
ni siquiera improvisados
para fundamentar este amor que siento por ti,
que surgió misteriosamente de la nada,
que no ha resuelto mágicamente nada,
y que milagrosamente, de a poco, con poco y nada
ha mejorado lo peor de mi.
Te amo.
Te amo con un cuerpo que no piensa,
con un corazón que no razona,
con una cabeza que no coordina.
Te amo
incomprensiblemente.
Sin preguntarme, por qué te amo.
Sin importarme por qué te amo.
Sin cuestionarme por qué te amo.
Te amo
sencillamente porque te amo…
De una forma inconfesable.
De un modo contradictorio.
Te amo
Con mis estados de ánimo que son muchos,
y cambian de humor continuamente.
Por lo que ya sabes,
El tiempo.
La vida.
La muerte.
Te amo
Con el mundo que no entiendo.
Con la gente que no comprende.
Con la ambivalencia de mi alma.
Con la incoherencia de mis actos,
Con la fatalidad del destino.
Con la conspiración del deseo.
Con la ambigüedad de los hechos.
Aún cuando te digo que no te amo, te amo.
Hasta cuando te engaño, no te engaño.
En el fondo, llevo a cabo un plan,
para amarte... mejor.
Pues, aunque no lo creas, mi piel
extraña enormemente
la ausencia de tu piel.
Te amo.
Sin reflexionar, inconscientemente,
irresponsablemente,
espontáneamente,
involuntariamente,
por instinto,
por impulso,
irracionalmente.
En efecto no tengo argumentos lógicos,
ni siquiera improvisados
para fundamentar este amor que siento por ti,
que surgió misteriosamente de la nada,
que no ha resuelto mágicamente nada,
y que milagrosamente, de a poco, con poco y nada
ha mejorado lo peor de mi.
Te amo.
Te amo con un cuerpo que no piensa,
con un corazón que no razona,
con una cabeza que no coordina.
Te amo
incomprensiblemente.
Sin preguntarme, por qué te amo.
Sin importarme por qué te amo.
Sin cuestionarme por qué te amo.
Te amo
sencillamente porque te amo…
Cuando callas
Dime amor mío....
Cuando callas... ¿en que piensas?
¿A que oscuros senderos se remonta su mente; que ensueños esconde tu alma en este instante en el que callas?
¿En que rincón escondes tus vivencias cuando tus ojos me hurtan su mirar?
¿O acaso tú alma apresada esta encarcelada en sentimientos... sentimientos que no has podido olvidar?
Cuando callas... ¿en que piensas?
¿A que oscuros senderos se remonta su mente; que ensueños esconde tu alma en este instante en el que callas?
¿En que rincón escondes tus vivencias cuando tus ojos me hurtan su mirar?
¿O acaso tú alma apresada esta encarcelada en sentimientos... sentimientos que no has podido olvidar?
martes, 13 de enero de 2009
Así
Como el aroma que desprende el café
Como el viento q produce las olas en el mar,
Como el primer beso de una madre a su bebe
Como el rocío en la mañana
Como la noche con su luna y luceros,
Como las caricias que produce una pasión desenfrenada,
Como una ilusión al desilusionado, o la esperanza al desesperado…
Como la libertad para el preso
Como la tormenta con sus rayos y sus truenos,
Como la locura al loco
Como el latir de un corazón…
Así soy yo al tenerte…
Como el viento q produce las olas en el mar,
Como el primer beso de una madre a su bebe
Como el rocío en la mañana
Como la noche con su luna y luceros,
Como las caricias que produce una pasión desenfrenada,
Como una ilusión al desilusionado, o la esperanza al desesperado…
Como la libertad para el preso
Como la tormenta con sus rayos y sus truenos,
Como la locura al loco
Como el latir de un corazón…
Así soy yo al tenerte…
domingo, 11 de enero de 2009
Razones para odiarte
Por derretirme cada vez que tu mirada me sonríe
Por hacer que mi cuerpo se desvanezca con sólo escuchar tu voz
Por intentar saltar al vacío sin paracaídas
Por no dejarme acompañar con la soledad
Por ser quien siempre me hace sonrojar
Por respirar mi aire
Por hacerme regalarte mis suspiros
Por dejarme sin aliento con un beso
Por sujetar mis manos y no dejarme caer al precipicio
Por ahuyentar a mis fantasmas del pasado
Por hacerme temblar con tus silencios
Por enseñarme la geografía de tu cuerpo
Por dejarme perdida en tu mirada
Por encontrarme en tus labios
Por enseñarme tu mundo
Por hacer de mi mundo tu hogar
Por dejarme ganar
Por simplemente estar
Por hace enloquecer a mis sentidos
Por no poder dejarte ir
Por temer a que algún día me abandones
Por dejarme plasmada ante tus caricias
Por hacerme soñar y dejarme alcanzarte
Por convertirte en la princesa de mis sueños
Por vivir en mi cuerpo
Por no poder borrar los rastros que dejaste en mi piel
Por enseñarme a volar mas allá de mis pensamientos
Por hacerme creer que soy hermosa
Por hacerme sentir bella
Por hacerme mujer entre tus brazos
Por aguantar mis malos ratos y manías
Por saberme hacer perder los estribos cada vez que sonríes
Por no despreciar todas mis ideas alocadas
Por no dejarme intimar con mi nostalgia
Por reducirme a un corazón que no deja de latir por ti
Por hacerme saber que estoy dispuesta a darte todo a cambio de nada
Por temer un suspiro de tu boca
Por aprender a entender los silencios, y perderme en las miradas
Por intentar sorprenderte a cada instante.
Por ser mí sustento
Por dejarme hacerte el amor en un sueño
Por regalarme tu aroma y tu cuerpo
Por hacerte colar entre mis huesos
Por no poder respirar sin tu aliento
Por quitarme la independencia
Por convertirte en mí droga, mi obsesión y mi sangre
Por ser mí deseo, mi guerra y mi paz
Por atarme a tus piernas y dejarme escalar por tu espalda
Por hacerme sentir débil cuando apareces
Por hacer que mi vida no valga nada sin tu no estas conmigo
Por convertirme en la esclava de tu deseos
Por inventarme un nuevo mundo en donde habitar solo contigo
Por hacer que no pueda apartarte de mis pensamientos
Por hacerme amarte hasta donde más temo
Porque en un minuto eres capaz de hacer que mis pies dejen de estar en la tierra
Porque te has convertido en mi centro
Te odio porque no puedo dejar de amarte en ningún momento…
Por convertir en estas razones de odiarte en mil razones para amarte…
Por hacer que mi cuerpo se desvanezca con sólo escuchar tu voz
Por intentar saltar al vacío sin paracaídas
Por no dejarme acompañar con la soledad
Por ser quien siempre me hace sonrojar
Por respirar mi aire
Por hacerme regalarte mis suspiros
Por dejarme sin aliento con un beso
Por sujetar mis manos y no dejarme caer al precipicio
Por ahuyentar a mis fantasmas del pasado
Por hacerme temblar con tus silencios
Por enseñarme la geografía de tu cuerpo
Por dejarme perdida en tu mirada
Por encontrarme en tus labios
Por enseñarme tu mundo
Por hacer de mi mundo tu hogar
Por dejarme ganar
Por simplemente estar
Por hace enloquecer a mis sentidos
Por no poder dejarte ir
Por temer a que algún día me abandones
Por dejarme plasmada ante tus caricias
Por hacerme soñar y dejarme alcanzarte
Por convertirte en la princesa de mis sueños
Por vivir en mi cuerpo
Por no poder borrar los rastros que dejaste en mi piel
Por enseñarme a volar mas allá de mis pensamientos
Por hacerme creer que soy hermosa
Por hacerme sentir bella
Por hacerme mujer entre tus brazos
Por aguantar mis malos ratos y manías
Por saberme hacer perder los estribos cada vez que sonríes
Por no despreciar todas mis ideas alocadas
Por no dejarme intimar con mi nostalgia
Por reducirme a un corazón que no deja de latir por ti
Por hacerme saber que estoy dispuesta a darte todo a cambio de nada
Por temer un suspiro de tu boca
Por aprender a entender los silencios, y perderme en las miradas
Por intentar sorprenderte a cada instante.
Por ser mí sustento
Por dejarme hacerte el amor en un sueño
Por regalarme tu aroma y tu cuerpo
Por hacerte colar entre mis huesos
Por no poder respirar sin tu aliento
Por quitarme la independencia
Por convertirte en mí droga, mi obsesión y mi sangre
Por ser mí deseo, mi guerra y mi paz
Por atarme a tus piernas y dejarme escalar por tu espalda
Por hacerme sentir débil cuando apareces
Por hacer que mi vida no valga nada sin tu no estas conmigo
Por convertirme en la esclava de tu deseos
Por inventarme un nuevo mundo en donde habitar solo contigo
Por hacer que no pueda apartarte de mis pensamientos
Por hacerme amarte hasta donde más temo
Porque en un minuto eres capaz de hacer que mis pies dejen de estar en la tierra
Porque te has convertido en mi centro
Te odio porque no puedo dejar de amarte en ningún momento…
Por convertir en estas razones de odiarte en mil razones para amarte…
viernes, 9 de enero de 2009
Esa Noche
Esa noche tu mirada aleteaba sobre mi piel, se colaba entre mis prendas acariciándome más allá de lo visible. Yo sabías que sólo tenía que lamer tus oídos con palabras robadas, para tenerte. Tú mientras tanto sabías que con esos gestos e insinuaciones me arrancarías los ojos derritiéndome en cada surco de mi piel excitada por tus miradas.
El juego de la seducción era un combustible más para el fuego que empezaba a apropiarse de nuestros cuerpos, irradiando desde los ojos, oídos, labios y vientres. Había que dejar insatisfecho el deseo para que se volviera tan apremiante que, cuando fuera saciado, el placer nos hiciera estallar la piel, los huesos, recuerdos y silencios. Las palabras que brotaban de tus labios, se embebían de sensualidad, y es que como sabes jugar entre mis deseos, transfigurando la carne de tu cuerpo.
Las prendas fueron cayendo. El deseo flotaba en el aire, demasiado liviano. La tensión sexual entre nuestros cuerpos crecía al ritmo de la excitación. Las pieles desprendían olores imperceptibles que estimulaban nuestros olfatos, como si fuéramos cazadoras cazando y, a punto de ser cazadas. El contacto era impostergable.
Las manos penetraban en la piel, la desgarraban sin piedad. El aliento era un gas espeso y asfixiante que jugaba a saltar de boca en boca. Las lenguas se disputaban los espacios. Los labios se aplastaban. Sus vientres se tensaban, se humedecían, resplandecían, se tocaban, se rozaban. Los ojos se cerraban. Las palabras se acababan.
Yo bebía de tus senos. Tú bebías mis recuerdos. Mi lengua en tus oídos decían más que las palabras. Los cuerpos eran una masa uniforme, sin principio ni final. Los cabellos se alborotaban y volaban. Yo me aventuraba en su interior, y tú me sentías latir, con fuerza, en lo más profundo de mí ser. Las bocas se mordían, las uñas se clavaban, los dientes eran garras. La saliva era nuestro abrigo que nos protegía del frío.
Yo aleteaba, como una mariposa dispuesta a volar, encima de tu vientre, mientras tanto sujetando tus caderas, las atraía hacia mi cuerpo, impulsándote hacia los cielos y la alejándote del infierno. Ahora mientras muerdes m :$is dedos, yo con mi lengua, voy delineando círculos de fuego en tu espalda. Nuestros cuerpos se deshacían como hojas secas de otoño y contradictoriamente renacían a la vez como flores en plena primavera.
Aquello que al principio habían sido besos suaves, tímidos y culposos, se habían transformado en mordidas de animales, en sexo entre las lenguas, en pasión en las gargantas, en inconsciencia entre las piernas. El ritmo suave de los movimientos, se aceleraba al ritmo que se avivaba todo el fuego. Las contorsiones orgásmicas, nos hacían lucir como dos endemoniadas y sólo minutos después, caímos exorcizadas. Los gemidos habían volado libres.
Esa noche, el deseo había hecho erupción; esa noche, los cuerpos se habían liberado, y los lazos cercenados. Es que esa noche, nuestros cuerpos se habían encontrado…
El juego de la seducción era un combustible más para el fuego que empezaba a apropiarse de nuestros cuerpos, irradiando desde los ojos, oídos, labios y vientres. Había que dejar insatisfecho el deseo para que se volviera tan apremiante que, cuando fuera saciado, el placer nos hiciera estallar la piel, los huesos, recuerdos y silencios. Las palabras que brotaban de tus labios, se embebían de sensualidad, y es que como sabes jugar entre mis deseos, transfigurando la carne de tu cuerpo.
Las prendas fueron cayendo. El deseo flotaba en el aire, demasiado liviano. La tensión sexual entre nuestros cuerpos crecía al ritmo de la excitación. Las pieles desprendían olores imperceptibles que estimulaban nuestros olfatos, como si fuéramos cazadoras cazando y, a punto de ser cazadas. El contacto era impostergable.
Las manos penetraban en la piel, la desgarraban sin piedad. El aliento era un gas espeso y asfixiante que jugaba a saltar de boca en boca. Las lenguas se disputaban los espacios. Los labios se aplastaban. Sus vientres se tensaban, se humedecían, resplandecían, se tocaban, se rozaban. Los ojos se cerraban. Las palabras se acababan.
Yo bebía de tus senos. Tú bebías mis recuerdos. Mi lengua en tus oídos decían más que las palabras. Los cuerpos eran una masa uniforme, sin principio ni final. Los cabellos se alborotaban y volaban. Yo me aventuraba en su interior, y tú me sentías latir, con fuerza, en lo más profundo de mí ser. Las bocas se mordían, las uñas se clavaban, los dientes eran garras. La saliva era nuestro abrigo que nos protegía del frío.
Yo aleteaba, como una mariposa dispuesta a volar, encima de tu vientre, mientras tanto sujetando tus caderas, las atraía hacia mi cuerpo, impulsándote hacia los cielos y la alejándote del infierno. Ahora mientras muerdes m :$is dedos, yo con mi lengua, voy delineando círculos de fuego en tu espalda. Nuestros cuerpos se deshacían como hojas secas de otoño y contradictoriamente renacían a la vez como flores en plena primavera.
Aquello que al principio habían sido besos suaves, tímidos y culposos, se habían transformado en mordidas de animales, en sexo entre las lenguas, en pasión en las gargantas, en inconsciencia entre las piernas. El ritmo suave de los movimientos, se aceleraba al ritmo que se avivaba todo el fuego. Las contorsiones orgásmicas, nos hacían lucir como dos endemoniadas y sólo minutos después, caímos exorcizadas. Los gemidos habían volado libres.
Esa noche, el deseo había hecho erupción; esa noche, los cuerpos se habían liberado, y los lazos cercenados. Es que esa noche, nuestros cuerpos se habían encontrado…
miércoles, 7 de enero de 2009
Posesión?
¿Y qué si quiero el monopolio de tus días?
Y si los días se acaban, y ya no hay cómo medirlos,
¿qué haría entonces?
No me canso de decírtelo,
aunque parezca una loca más,
que la creatividad se desliza por las líneas,
por los trazos o en los vectores,
que bastan para mi trabajo,
aunque no sea digno de un genio,
Sin embargo,
no es cuestión de originalidad o de ocurrencia
el que yo soporte no estar contigo, o saberte lejos.
No es asunto de intelecto, si responde a mis instintos.
No es asunto de raciocinio,
ni de lógica,
ni de ciencia,
si lo que busco es un tono de voz,
un cierto gesto,
tus manos y tu abrazo.
No es cuantificable la falta que me haces
No es mensurable el vacío del silencio,
cuando las noches se llenan de fantasmas incrustados en sueños terribles.
¿Qué, si deseo tu atención?
Así me conociste,
implacable,
ególatra,
egoísta
y celosa,
y me gustaría poder decir que sé cómo combatirlo,
pero sería una ilusión:
morderse los labios es más fácil,
dar golpes contra el cielo es mejor,
si con eso logro no molestarte.
Sí, quiero el monopolio de tus horas,
de tus letras,
de tus intenciones,
de tus deseos.
Pero uno siempre quiere demasiadas cosas en esta vida,
y sé que tu amor me basta y me sobra,
como la mejor de las recompensas.
¿qué haría entonces?
No me canso de decírtelo,
aunque parezca una loca más,
que la creatividad se desliza por las líneas,
por los trazos o en los vectores,
que bastan para mi trabajo,
aunque no sea digno de un genio,
Sin embargo,
no es cuestión de originalidad o de ocurrencia
el que yo soporte no estar contigo, o saberte lejos.
No es asunto de intelecto, si responde a mis instintos.
No es asunto de raciocinio,
ni de lógica,
ni de ciencia,
si lo que busco es un tono de voz,
un cierto gesto,
tus manos y tu abrazo.
No es cuantificable la falta que me haces
No es mensurable el vacío del silencio,
cuando las noches se llenan de fantasmas incrustados en sueños terribles.
¿Qué, si deseo tu atención?
Así me conociste,
implacable,
ególatra,
egoísta
y celosa,
y me gustaría poder decir que sé cómo combatirlo,
pero sería una ilusión:
morderse los labios es más fácil,
dar golpes contra el cielo es mejor,
si con eso logro no molestarte.
Sí, quiero el monopolio de tus horas,
de tus letras,
de tus intenciones,
de tus deseos.
Pero uno siempre quiere demasiadas cosas en esta vida,
y sé que tu amor me basta y me sobra,
como la mejor de las recompensas.
Esperándote
Esperándote aparecer… así vivo la mayoría de mis días, imaginando que por ahí abrirás la puerta de mi cuarto y asomaran por ahí tus ojos curiosos, buscándome entre medio de la soledad y esa pesada oscuridad que a veces me deja por ahí abatida en el día a día…
Como explicarte que te espero, que sueño con tus brazos rodeando mi cuerpo, y verte despertar con ese pelo despeinado y esos ojitos cerrados como una chambita tierna que busca cobijo en brazos de su amo.
Y es que te espero, y te sueño…. Quiero verte aparecer entremedio de la multitud, quizás entre medio del silencio ruidoso que colapsa mis sentidos, de pronto en alguna canción, entre mi almohada o tal vez en algún bar…
Y una vez más te espero, y deseo imaginarte en mis pasos, como cuando voy al banco y talvez te imagino tomándonos un trago, de pronto una copita de ron?, talvez champagne?, que tal si por ahí nos vamos a caminar?, y enseñarte aquello que no has visto jamás….
Como puedo decirte que espero tus caricias al despertar, que espero esa sonrisa que me llena de paz, como explicarte que espero esa mirada que me desarma y me llena de fragilidad. Y es que te espero, constantemente te espero… y te espero, y una vez más te vuelvo a esperar…
Pasan las horas, tu inconciente de mi conciencia y mis deseos por verte aparecer entre estas letras algo dormidas por la constante soledad, y ese vacío inerte que se siente el no tenerte, el no sentirte, el hallarte tan lejos y no poder ni siquiera alcanzarte…
Pero te espero talvez en un acto absurdo, talvez incoherente, de pronto ilusamente yo te espero…
Como explicarte que te espero, que sueño con tus brazos rodeando mi cuerpo, y verte despertar con ese pelo despeinado y esos ojitos cerrados como una chambita tierna que busca cobijo en brazos de su amo.
Y es que te espero, y te sueño…. Quiero verte aparecer entremedio de la multitud, quizás entre medio del silencio ruidoso que colapsa mis sentidos, de pronto en alguna canción, entre mi almohada o tal vez en algún bar…
Y una vez más te espero, y deseo imaginarte en mis pasos, como cuando voy al banco y talvez te imagino tomándonos un trago, de pronto una copita de ron?, talvez champagne?, que tal si por ahí nos vamos a caminar?, y enseñarte aquello que no has visto jamás….
Como puedo decirte que espero tus caricias al despertar, que espero esa sonrisa que me llena de paz, como explicarte que espero esa mirada que me desarma y me llena de fragilidad. Y es que te espero, constantemente te espero… y te espero, y una vez más te vuelvo a esperar…
Pasan las horas, tu inconciente de mi conciencia y mis deseos por verte aparecer entre estas letras algo dormidas por la constante soledad, y ese vacío inerte que se siente el no tenerte, el no sentirte, el hallarte tan lejos y no poder ni siquiera alcanzarte…
Pero te espero talvez en un acto absurdo, talvez incoherente, de pronto ilusamente yo te espero…
lunes, 5 de enero de 2009
Colgando en tus manos
Quizá no fue coincidencia encontrarme contigo,
Tal vez esto lo hizo el destino.
Quiero dormirme de nuevo en tu pecho
Y después me despierten tus besos.
Tu sexto sentido sueña conmigo
Se que pronto estaremos unidos.
Esa sonrisa traviesa que vive conmigo
Se que pronto estaré en tu camino.
Sabes q estoy colgando en tus manos
Así q no me dejes caer
Sabes que estoy colgando en tus manos.
Te envió poemas de mi puño y letra
Te envió canciones de 4.40
Te envió las fotos cenando en marbella
Y cuando estuvimos por Venezuela
Y así me recuerdes y tengas presente
Que mi corazón esta colgando en tus manos
Cuidado, cuidado que mi corazón esta colgando en tus manos.
No perderé la esperanza de hablar contigo,
No me importa que dice el destino.
Quiero tener tu fragancia conmigo,
Y beberme de ti lo prohibido.
Sabes q estoy colgando en tus manos
Así q no me dejes caer
Sabes que estoy colgando en tus manos.
Te envió poemas de mi puño y letra
Te envió canciones de 4.40
Te envió las fotos cenando en marbella
Y cuando estuvimos por Venezuela
Y así me recuerdes y tengas presente
Que mi corazón esta colgando en tus manos
Cuidado, cuidado que mi corazón esta colgando en tus manos.
Cuidado, cuidado mucho cuidado, cuidado
No perdere la esperanza de estar contigo
Cuidado mucho cuidado
Quiero beberme de ti todo lo prohibido
Cuidado mucho cuidado
Quiero amanecer besando toda…
Toda tu ternura mi niña mi vida te necesito
Te envió poemas de mi puño y letra
Te envió canciones de 4.40
Te envió las fotos cenando en marbella
Y cuando estuvimos por Venezuela
Y así me recuerdes y tengas presente
Que mi corazón esta colgando en tus manos
Cuidado, cuidado que mi corazón esta colgando en tus manos.
Éxtasis
No podía creer como tu cuerpo se iba desnudando debajo del mío, era como un otoño primaveral, perdías las hojas pero nos llenábamos de vida. Nos explorábamos, nos aventurábamos, nos arriesgábamos, nos matábamos, nos revivíamos, simplemente nos sentíamos.
Tu pelo se perdía en mi pecho, acariciándolo todo. Mis manos buscaban tus límites, deseando lo imposible. Quería abrazarte fuerte, muy fuerte, hasta deshacerme en tus brazos, hasta que los cuerpos se evaporaran. Éramos agua hirviendo, recorriéndolo todo, sin represas; éramos agua desbordada, éramos tormentas que lo llevaban todo...
Tus labios apresaban los míos, tus manos oprimían mi rostro, tu lengua en mi boca era un huracán. Te sonreías de felicidad y me mirabas desafiándome a domarte. Parecíamos dos endemoniadas cuyos cuerpos se retorcían el uno con el otro ante el menor y el mayor de los contactos. Éramos lucha y éramos paz, éramos conquistadoras y conquistadas, éramos dos errantes en el mar buscando el mundo nuevo.
Ya no sabía quién eras tú, ni quién era yo. No sabía si eras mi aire y yo tu fuego o viceversa, pero éramos esa mezcla de elementos constituyendo algo nuevo e indescriptible.
Era un vértigo permanente, era una montaña rusa, era un subir sin límites y la sensación de caer rendidas en cualquier momento. Éramos dos ejércitos avanzando por territorio extranjero, conquistándolo todo, saqueándolo todo, arrasando con identidades, perdiendo nuestro cuerpo pero apropiándonos de uno nuevo.
En mi boca había gusto a piel, a fuego, a cenizas, a victoria, a derrota, a éxtasis, a agonía, a dulce, y a salado... a ti. No había más sonidos que el de los gemidos que nos aturdían, que el de corazones que latían acelerados y el de respiraciones que iban y venían. Sentíamos el olor de nuestra piel quemándose, sentía el olor a campo que salía de tu piel.
El tacto era fricción, era tan intenso que atraía toda la atención. Nuestras manos eran enredaderas, nuestros dedos estaban entrelazados y se confundían. Nuestras pieles eran más sensibles, se deshacían como nieve bajo el sol. Nuestras pieles eran los pocos límites que quedaban entre nosotras, lo que nos salvaba de confundirnos totalmente. Nuestras pieles eran completamente erógenas, no había ningún punto que no estallara al ser estimulada.
Perdíamos las categorías, no sabíamos que era el tiempo ni que era el espacio. No había tiempo, no había pasado ni futuro, sólo un presente que lo abarcaba todo. El tiempo pasaba como nos pasa la vida, sin darnos cuenta.
El espacio no existía, éramos una masa imprecisa, éramos un solo cuerpo. El mundo no existía, no importaba el afuera, no importaba el clima, la hora del día, no nos importaba ni la muerte ni la vida.
Éramos puro instinto, éramos exploradoras, éramos arqueólogas de nuestros cuerpos. Me transformé en una alpinista que escalaba tu cuerpo, que subía por tu cuello buscando alcanzar la cumbre en tu boca…. Y continuábamos juntas, caminando por la cornisa de la locura…
Tu pelo se perdía en mi pecho, acariciándolo todo. Mis manos buscaban tus límites, deseando lo imposible. Quería abrazarte fuerte, muy fuerte, hasta deshacerme en tus brazos, hasta que los cuerpos se evaporaran. Éramos agua hirviendo, recorriéndolo todo, sin represas; éramos agua desbordada, éramos tormentas que lo llevaban todo...
Tus labios apresaban los míos, tus manos oprimían mi rostro, tu lengua en mi boca era un huracán. Te sonreías de felicidad y me mirabas desafiándome a domarte. Parecíamos dos endemoniadas cuyos cuerpos se retorcían el uno con el otro ante el menor y el mayor de los contactos. Éramos lucha y éramos paz, éramos conquistadoras y conquistadas, éramos dos errantes en el mar buscando el mundo nuevo.
Ya no sabía quién eras tú, ni quién era yo. No sabía si eras mi aire y yo tu fuego o viceversa, pero éramos esa mezcla de elementos constituyendo algo nuevo e indescriptible.
Era un vértigo permanente, era una montaña rusa, era un subir sin límites y la sensación de caer rendidas en cualquier momento. Éramos dos ejércitos avanzando por territorio extranjero, conquistándolo todo, saqueándolo todo, arrasando con identidades, perdiendo nuestro cuerpo pero apropiándonos de uno nuevo.
En mi boca había gusto a piel, a fuego, a cenizas, a victoria, a derrota, a éxtasis, a agonía, a dulce, y a salado... a ti. No había más sonidos que el de los gemidos que nos aturdían, que el de corazones que latían acelerados y el de respiraciones que iban y venían. Sentíamos el olor de nuestra piel quemándose, sentía el olor a campo que salía de tu piel.
El tacto era fricción, era tan intenso que atraía toda la atención. Nuestras manos eran enredaderas, nuestros dedos estaban entrelazados y se confundían. Nuestras pieles eran más sensibles, se deshacían como nieve bajo el sol. Nuestras pieles eran los pocos límites que quedaban entre nosotras, lo que nos salvaba de confundirnos totalmente. Nuestras pieles eran completamente erógenas, no había ningún punto que no estallara al ser estimulada.
Perdíamos las categorías, no sabíamos que era el tiempo ni que era el espacio. No había tiempo, no había pasado ni futuro, sólo un presente que lo abarcaba todo. El tiempo pasaba como nos pasa la vida, sin darnos cuenta.
El espacio no existía, éramos una masa imprecisa, éramos un solo cuerpo. El mundo no existía, no importaba el afuera, no importaba el clima, la hora del día, no nos importaba ni la muerte ni la vida.
Éramos puro instinto, éramos exploradoras, éramos arqueólogas de nuestros cuerpos. Me transformé en una alpinista que escalaba tu cuerpo, que subía por tu cuello buscando alcanzar la cumbre en tu boca…. Y continuábamos juntas, caminando por la cornisa de la locura…
domingo, 4 de enero de 2009
Primera Partida
Te deseo aunque sepa que no puede tenerte. Sé que mañana a la mañana tomarás ese avión y te irás, y yo me quedaré desnuda, vestida sólo por tu saliva, tus aromas y tu recuerdo.
Te llevarás mis labios que marchitarán sin la miel con la que me riega tu lengua. Te llevarás la ilusión que me diste y que se derrite con el fuego que encenderemos esta última noche para convertir en cenizas estas sabanas que nos cobijan.
Te irás y sin ti no podré protegerme de mis temores, de los fantasmas, de mis deseos incesantes de morir, de los fármacos que anestesian la angustia constante que esculpe la tristeza que embellece mi mirada por tu sonrisa que me hace cada día más fuerte y más amada.
Te acercas a mí. Me traes tu sonrisa tierna, inocente y suspicaz, como si hubieses cometido una travesura por la que no podré reprenderte. Me besas y tu lengua me duele por que anticipo su ausencia. Me desespero. No quiero que me dejes, no quiero que te vayas para no volver. No quiero que te toque ni si quiera tu ropa, quiero que me lleves en cada pliegue de tu piel.
Quiero ser el demonio que te posea para que, de tu boca se escuchen mis palabras. Con la furia de mis celos sin sentido, y el deseo de apropiarme de cada centímetro de tu piel, de cada poro que me embriaga con tu perfume de otoño, te arranco las prendas que te visten.
Esta última noche te haré escalar cada peldaño de mi cuerpo hasta que alcances el cielo y levites con alas de lujuria y de placer.
Caigo rendida en la cama maltrecha, de sábanas desperdigadas, de caos anárquico. Te beso, te acaricio, te arrullo entre mis brazos. Cierras los ojos, me acaricias mientras empiezas a dormirte y yo, te abrazo por la espalda, beso tu cuello y lloro sin que te des cuenta…
Simplemente te irás…
Te llevarás mis labios que marchitarán sin la miel con la que me riega tu lengua. Te llevarás la ilusión que me diste y que se derrite con el fuego que encenderemos esta última noche para convertir en cenizas estas sabanas que nos cobijan.
Te irás y sin ti no podré protegerme de mis temores, de los fantasmas, de mis deseos incesantes de morir, de los fármacos que anestesian la angustia constante que esculpe la tristeza que embellece mi mirada por tu sonrisa que me hace cada día más fuerte y más amada.
Te acercas a mí. Me traes tu sonrisa tierna, inocente y suspicaz, como si hubieses cometido una travesura por la que no podré reprenderte. Me besas y tu lengua me duele por que anticipo su ausencia. Me desespero. No quiero que me dejes, no quiero que te vayas para no volver. No quiero que te toque ni si quiera tu ropa, quiero que me lleves en cada pliegue de tu piel.
Quiero ser el demonio que te posea para que, de tu boca se escuchen mis palabras. Con la furia de mis celos sin sentido, y el deseo de apropiarme de cada centímetro de tu piel, de cada poro que me embriaga con tu perfume de otoño, te arranco las prendas que te visten.
Esta última noche te haré escalar cada peldaño de mi cuerpo hasta que alcances el cielo y levites con alas de lujuria y de placer.
Caigo rendida en la cama maltrecha, de sábanas desperdigadas, de caos anárquico. Te beso, te acaricio, te arrullo entre mis brazos. Cierras los ojos, me acaricias mientras empiezas a dormirte y yo, te abrazo por la espalda, beso tu cuello y lloro sin que te des cuenta…
Simplemente te irás…
sábado, 3 de enero de 2009
Sobre Ti
Lo que no das, es lo preciso; lo que no cuentas, me habla de tí; lo que no haces, pesa igual que tu obra; y tus palabras, por ligeras, escapan a los silencios que narran tu vida...
Aprendiendo
Hoy una vez mas te tienes que ir, nos despedimos, que curioso, si en verdad no estas aquí, no en realidad, no como desearía tenerte junto a mi. Aún así te despides, me dices que ya te debes ir… que por ahí y alguien más aguarda por ti, y entiendo… te debes alistar para salir, que más puedo hacer?, sólo imaginarte reír, mientras que yo estoy aquí, creyendo ilusamente que en algún instante efímero prensarás en mi… que egoísta puedo ser?, lo sé, y es que si supieras lo que me cuesta compartir tu sonrisa y tu fragancia, tu mirada y tu prestancia, las manías de tu alma, todas esas cosas que me envuelven y me desarman.…
Si supieras lo que me cuesta compartir una conversación, una mirada, es el saber que alguien más te tiene embolada y por ahí demasiado embobada con una copa de vino o una sonrisa elegante que te incita a una conversación alargada, de esas que encantan y a veces también te embriagan…
Lo sé, no hace falta que lo digas, soy conciente, una entupida idiota que no logra controlar las emociones de su ser, que la desbordan como un río repentino que se escurre por las laderas sinuosas de sus sentidos… Lo sé, no hace falta que lo digas, talvez una palabra o dos, celos y posesión?, no lo sé, tu lo sabes?, pues para mi es una sensación que nace sin querer… a veces la logro contener, pero no sé como explicarte que se me escapa como un impulso loco que me deja sin red, cayendo en un vacío inmenso en donde no logro equilibrarme para poder caer de pie… Lo sé, no hace falta que lo digas pues lo logro entender, que si no cambio mi forma de querer probablemente me pierda en los brazos de mi propia inmadurez…
Pero dime, que puedo yo hacer?. Ayúdame… que el pensar que no tengo junto a mi me vuelve loca y me desespera, no lo puedo controlar, por favor te lo ruego ayúdame que el no tenerte me provoca unas sensaciones que me hacen caer en los estragos de mi ingenua e insegura forma de querer…
Y lo sé, por favor no me juzgues se muy bien que si sigo así, por mi culpa talvez te pueda perder…
Perdona mis sentimientos, y es que a veces son tan inocentes como esa mirada curiosa de un niño indigente que lo abandonan sin más nada a su suerte. Perdona a mis emociones de pronto algo insolentes, que quieres poseer lo que no me pertenece…
Si supieras lo que me cuesta compartir una conversación, una mirada, es el saber que alguien más te tiene embolada y por ahí demasiado embobada con una copa de vino o una sonrisa elegante que te incita a una conversación alargada, de esas que encantan y a veces también te embriagan…
Lo sé, no hace falta que lo digas, soy conciente, una entupida idiota que no logra controlar las emociones de su ser, que la desbordan como un río repentino que se escurre por las laderas sinuosas de sus sentidos… Lo sé, no hace falta que lo digas, talvez una palabra o dos, celos y posesión?, no lo sé, tu lo sabes?, pues para mi es una sensación que nace sin querer… a veces la logro contener, pero no sé como explicarte que se me escapa como un impulso loco que me deja sin red, cayendo en un vacío inmenso en donde no logro equilibrarme para poder caer de pie… Lo sé, no hace falta que lo digas pues lo logro entender, que si no cambio mi forma de querer probablemente me pierda en los brazos de mi propia inmadurez…
Pero dime, que puedo yo hacer?. Ayúdame… que el pensar que no tengo junto a mi me vuelve loca y me desespera, no lo puedo controlar, por favor te lo ruego ayúdame que el no tenerte me provoca unas sensaciones que me hacen caer en los estragos de mi ingenua e insegura forma de querer…
Y lo sé, por favor no me juzgues se muy bien que si sigo así, por mi culpa talvez te pueda perder…
Perdona mis sentimientos, y es que a veces son tan inocentes como esa mirada curiosa de un niño indigente que lo abandonan sin más nada a su suerte. Perdona a mis emociones de pronto algo insolentes, que quieres poseer lo que no me pertenece…
jueves, 1 de enero de 2009
Un Pensamiento
Al comenzar este primer día del año, pienso… en todo aquello que me gustaría lograr, en todos aquellos sueños que quisiera alcanzar, en todas las metas que quisiera atravesar, en mis anhelos como persona, como mujer y como ser humano.
Pienso en todas esas cosas que son trascendentales a la hora de alcanzar mi felicidad pero…
Si lograra explicarte tan sólo un instante que mi felicidad de pronto se completa y complementa con tu sonrisa?, que mi vida entera no tendría sentido sin tu mirada tierna sobre mis días monótonos que se pierden en el tiempo sin razón y sentido alguno si tu amor no esta conmigo para cuidarme, para protegerme del frío constante de un invierno que a veces se clava por momentos que parecen eternos…
Pero contigo a mi lado eso ya no importaría porque en tus brazos no hay frío que me alcance, no hay viento que me levante, ni mareas lo suficientemente fuertes como para ahogarme…
Pienso, y al imaginarme un solo maldito instante sin tu presencia, me pierdo… Y es que, como puedo explicarte que eres mi centro, mi equilibrio, como decirte que eres mi mundo pedido mi tesoro escondido, mi isla encantada y mi espacio de ensueños… como explicarte que sin ti de pronto yo…
Yo me muero...
Pienso en todas esas cosas que son trascendentales a la hora de alcanzar mi felicidad pero…
Si lograra explicarte tan sólo un instante que mi felicidad de pronto se completa y complementa con tu sonrisa?, que mi vida entera no tendría sentido sin tu mirada tierna sobre mis días monótonos que se pierden en el tiempo sin razón y sentido alguno si tu amor no esta conmigo para cuidarme, para protegerme del frío constante de un invierno que a veces se clava por momentos que parecen eternos…
Pero contigo a mi lado eso ya no importaría porque en tus brazos no hay frío que me alcance, no hay viento que me levante, ni mareas lo suficientemente fuertes como para ahogarme…
Pienso, y al imaginarme un solo maldito instante sin tu presencia, me pierdo… Y es que, como puedo explicarte que eres mi centro, mi equilibrio, como decirte que eres mi mundo pedido mi tesoro escondido, mi isla encantada y mi espacio de ensueños… como explicarte que sin ti de pronto yo…
Yo me muero...
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)