Porque aunque te respire sin olerte en las madrugadas insomnes, o te sienta en el suave canto del zorzal en la ventana de la casa, transcurriendo la mañana en el ensueño de mi confianza vana en verte…
La esperanza de encontrarte en el almuerzo reparador, o en la siesta regeneradora y apurada interrumpiendo como siempre mi sueño, descolgándote en el trabajo de la tarde o tal vez en la apasionada noche solitaria de los miércoles que se desangra en un jueves que la recoge como un paño…
Así me transcurre esta cosa de extrañarte…
Raro sentimiento, rara pasión, raro amor sin fronteras de millas por separarnos, y sentimientos por unirnos que, sin embargo, enlazan mi sensación de estar plenamente enamorada de tu fragancia, que me eleva y me envenena, me hipnotiza y me embriaga en una eternidad sin tiempos, colándose en cada uno de mis deseos…
Así me tienes, desplegada, a tu lado, en completa complicidad de nuestro aliento… entregada en cada susurro del viento…
Así me tienes, incólume en el tiempo congelada en el desgranar de los días en el calendario pensando a cada momento, sin poder creer que pueda estar viviendo sola y sin compañía sin ventisqueras o rendijas por donde respirar o fuentes donde saciar mi sed de tu sangre para no seguir respirando o bebiendo mi soledad de tu cuerpo en esta cosa de extrañarte…
No hay comentarios:
Publicar un comentario