Las palabras empiezan a fluir y yo lucho para que mis garabatos le sigan el ritmo veloz a mi imaginación... (Soraya)

sábado, 24 de octubre de 2009

En ti...

Pienso en los abrazos que te quiero dar a cada momento, esos abrazos de segundos que detienen el tiempo. Pienso en ti sonriendo, mirándonos sin decirnos nada… Pienso en el silencio, y en las pocas palabras que para hablar nos harían falta. Pienso en los versos que te escribo cuando mi corazón te extraña; en los besos que te debo sin deberme tú casi nada. Pienso en una tela de araña, en qué tiempo hará mañana, en si los ojos con que me mirabas cambiarán pasada la semana. Me pregunto si tus manos tendrían cobijo dentro de las mías. Pienso en tus días, en la sábana fría en que me despierto cada mañana. Pienso: ¿aún andarás despierta? Pienso en mis sueños, en si son reales o inciertos, pero sigo pensando cuando despierto… Entonces pienso que sigo pensando en ti, aunque a veces no deba, aunque a veces me pregunte por qué en el único sitio que estás es en mi pensamiento…

Y tú… ¿En qué piensas?

viernes, 23 de octubre de 2009

Cosas de la Vida

La vida son instantes… De hecho no es más que eso, un enorme saco parcheado, cada día más pesado y que está lleno de suspiros. Es como el susurro al oído del que no escucha, como el grito desesperado del luchador vencido. Un momento sin aliento, un silencio inesperado cuando, sentada en el baúl de mis recuerdos, lanzo una mirada perdida a la cercana lejanía de una fotografía del 94…

Mi historia no son más que solo capítulos clasificados: cada etapa un color. Quizás ahora esté en la del verde esperanzada, o en el rojo como una boba apasionada. Si, lo sé, soy una eterna soñadora que ahora más encima esta enamorada….

Lo cierto es que hoy me he levantado con ganas de seguir soñando. Nunca presto atención al tipo de detalles como con qué pie salgo a la calle, con cuál me he levantado o cuántos sueños he tenido; no sé en qué día vivo, ni qué hice el fin de semana pasado. Sólo recuerdo que antes de dormir en ti he pensado, en el color que baña tus ojos apasionados o en la brisa que mece tu pelo alborotado, en el sabor dulce que guardan tus labios y en esas manías encantadoras que derriten mis manos; Pensar por ejemplo en el frío mes de junio que se queda olvidado en el triste calendario, desgraciado ser solitario que ve pasar los días sin poder evitarlo, sin poder vivirlos ni recordarlos…

Esas son las cosas de la vida. Escribir una poesía imitando a un genial Bécquer y mientras responda el labio suspirando al labio que suspira. Despertar un rato antes de la hora debida, y con una discreta sonrisa volver a cerrar los ojos y soñar un poco más… quizás con aquel paseo sombrío por las calles de la Florencia del Renacimiento tardío, admirando al más grandioso Brunelleschi, allí donde el más humilde ladrillo duerme a favor de la eternidad del arte. El arte, que no es morirte de frío, que supone nacer por algo, ver un don reconocido; observar embobada a un bebé recién nacido o mirar a un par de ancianos con un lazo entre sus manos, acompañados de una cómplice mirada que celebra medio siglo de amor para demostrar que sí que existe, o al menos alguna vez fue sentido, aunque no sepas ni cuándo ni dónde, ni tan siquiera el lugar en que se esconde tu dulce amor prometido…

La vida es pedir perdón y ser perdonado, es amar y se amado, aprender de los errores del ayer aunque mil veces con la misma piedra te hayas caído. Es saber reír en los días más complicados, lanzar emocionada una lágrima en el momento en que recordé aquel abrazo que bajo el aeropuerto sentí. Porque los abrazos son eternos, los abrazos no se olvidan, y menos cuando te lo da una persona que nunca más tendrás bajo el árbol que te da abrigo. Y es que, como diría un Serrat conmovido, no hay nada más bello que lo que nunca he tenido…

Momentos perfectos al pasear por la playa en el cálido atardecer del mes de Septiembre, rodeada de nadie, en un concierto de sonidos dirigido por el suave chocar de las olas en tus tobillos, mientras viajan a tu cabeza mil preguntas sin respuesta sobre el incógnito camino que hoy seguimos; dormir junto a alguien especial enganchada, enamorada y mil veces apasionada; Es creer y sentir, que no hay momento más perfecto que ese instante en donde me encuentro anclada y desnuda en su cuerpo, cuando la sed de agua desaparece a la vez que se engrandece el nombre de la persona que se tumba a mi lado...

Son éstas las buenas cosas de la vida, las que nunca se olvidan. Como si la vida fuera un destino, sin saber que en realidad es un camino del que nunca debemos huir, pues somos nosotros quienes finalmente decidimos quién se queda y quién se va. ¿Injusticia, falsedad? Los creyentes preferimos llamarle realidad. Hermanos, padres, amigos… ¿y los que ya no están? Quizás ahora sea cuando más presentes se encuentren. En cada momento, en cada lugar, en cada esquina de esta casa, en cada cosa que nos pasa… tú estás allí. Porque la muerte es parte de la vida, porque el día que te fuiste fue el peor de nuestra breve existencia, porque el mar llora desde que no te ve despertar, porque los pájaros de barro ya no cantan al son de las letras de tu música, porque sin ti las risas son huérfanas, porque ya nunca es de día, porque al llamar a la puerta la persona que me abrirá nunca serás tú…

Sin ti, las emociones de hoy no son más que la piel muerta de las emociones de ayer. Sola, pues, viajo a las coloridas rúes de París en el mundo imaginario de Amélie, allí donde los discos de vinilo se hacen como crêpes, donde los sueños se cosen con hilos que deciden el fabuloso destino que nos aguarda, amarrando mil mágicas noches en una habitación con vistas a esa inmensa torre, viendo que la magia corre y a veces (sólo a veces) se esconde bajo las rojas rosas del jardín que flanquea el arco triunfal de Bonaparte… Él supo partir, repartir y llevarse la mejor parte.

Al fin y al cabo, son esos detalles, esas pequeñas cosas que nos hacen sentir bien. La vida también da palos, sólo debes aceptarlos. Porque se non uccide fortifica; lo que no mata te hace más fuerte. Mírate al espejo y sonríe, sal a la calle con euforia y respeto, porque el libro de tu vida no está aún escrito, y tú decides cada paso que das para hacer tu día perfecto…

Recibir un te quiero cuando estás herido; dar un te amo, ante todo sentido…

miércoles, 21 de octubre de 2009

Mi excusa

No soy perfecta, lo sé. Sé que tengo muchas cosas en las que debo mejorar. He cometido muchos fallos que mas tarde sean convertidos en los fantasmas de mi pasado. Puede que no sea la persona perfecta, que pierda con facilidad la paciencia o que en días claros se pongan a temblar mis piernas porque no sepa actuar. Quizás la gente vea en mí muchos aspectos que cambiar, metas que emprender y lazos que romper. Mil caminos sé que tengo que reformular, porque no son mis caminos, porque hay destinos que aún debo descubrir. Pues sí, cada vez que me miro al espejo soy más consciente de que cuanto más avanzo, más me queda por aprender; de que cuanto más conozco más ignorante me vuelvo, de que cuanto más me acerco hacia mis metas más tengo que forzar la vista para ver hasta dónde debo llegar.

Continuamente busco una excusa, una razón que me impulse a ser mejor. Hoy me pareció ver surgir, a lo lejos, una luz… un destello que se convirtió de repente en una inocente excusa. Ya he encontrado mi razón; mi razón eres tú…

miércoles, 7 de octubre de 2009

Amor, en dónde estás?

¿Dónde estás? te busco, ¿sabes? De hecho te llevo buscando toda una vida… la mía. Desde que querer a alguien puedo, o al menos eso pienso. En ocasiones me parece haberte encontrado, pero me temo que no fueron más que espejismos, cartas extraviadas de un amor equivocado, el sonido de las olas que recuerdan el azar de un sentir desmesurado…

¿Cómo te llamas? Ansío saber tu nombre, ¿sabes? Quiero tenerte, quiero conocerte, quiero abrazarte. Y es que cada segundo que paso sin ti es como un grano que cae en un reloj de arena, como un abrazo perdido en un lugar desconocido, en un tiempo y espacio tardíos.

¿Estás ahí? ¿Me oyes? Estoy cansada… cansada de caminar, de buscar… ¡cansada de soñar! Porque lo que me duele no es soñar, sino despertar y ver que no estás a mi lado; porque lo malo no es hablarte, sino que tu contestación sea un eterno silencio; lo verdaderamente difícil no es buscarte, sino el que por muchos pueblos que visite, tantas orillas por las que pasee pensando en ti, o por muchas ciudades que recorra tú nunca pasas a mi lado…

Ni siquiera sé quién eres, así que no espero que leas esto. Pero si algún día lo haces, no olvides decirme un te quiero…

lunes, 5 de octubre de 2009

Yendo

¿A dónde iría si tuviera en mis manos, en mis piés, la capacidad de decidir?
¿A dónde iría si mi mente fuera tan libre como para elegir?
¿A dónde iría si volviera ser una niña que comienza su camino?

No sé a dónde iría, tal vez lo descubra yendo...
y es que de pronto no sea ni tan importante saberlo...

viernes, 2 de octubre de 2009

Sola

Tal vez no haya nadie que lo note…
No. Nadie se ha percatado del alumbramiento de mis lágrimas ácidas, paridas por éste par de ojos castrados. Nadie vino a visitarlas a mi pesebre abandonado. Es que todos se han empeñado en hacerlas bastardas, para poder negar aquello que las causa. Quizás me haya vuelto invisible para la mirada de los otros...

No. Todos pueden ver que estamos irremediablemente solos, aunque ésta sea una verdad que nos empeñemos en negar. Aunque día a día levantamos semblantes para taparla. Algunos se engañan más que otros; pero las ficciones siempre se quiebran como cristales que terminan clavándose en los ojos…

O puede ser que todos hayan partido ya…
No. Tengo la certeza de que todos seguimos cultivando pasos ausentes en la misma tierra estéril de siempre. Ojala hubieran partido, pues harían bien en irse lejos y ahorrarse el momento de presenciar mi decadencia…

¿Y si las huellas sirvieran de lazos?
No. Lo cierto es que los lazos son puentes de azúcar que se desploman ante el salvajismo de los años. Pues son artificios que intentan cubrir lo que nos falta. Nada nos une a nadie. Ni siquiera en la carne hay ligazón entre los seres. Es sólo una ilusión, una cumbre de felicidad que se levanta, imponente como una gran ola, durante el roce de los cuerpos; y que se desploma en el segundo después, cuando las almas caen separadas, y nos fragmentamos tanto, que nos volvemos arena.


Entonces no hay esperanzas Si he de brotar cubierta de pétalos negros, tal vez sea mejor marchitarme. Perderlo todo hasta vaciarme del dolor que late en mis venas, y recluirme en mí misma hasta convertirme en una semilla de piedra…

Tal vez no haya nadie que lo note…
Me repitió a mí misma, mientras contemplo mi imagen caída, desprovista de toda máscara, frente al espejo de esta habitación muerta…

jueves, 1 de octubre de 2009

Me Dejaste

Ya debería comprender, porque insistir una vez más?, porque luchar por algo que bien sabemos nunca llegará. Pero cómo?, cómo dejo de pensarte, cómo dejo de admirarte, cómo dejo de extrañarte?. Mis manos se apoderan de ese teléfono que no deja de llamarte, cuando en realidad debería comprender de sobra que si te fuiste, que si te desconectaste del mundo entero, también lo hiciste conmigo… Pero dime, cómo le explico a este corazón maltratado que ya no debe buscarte?...

Me dejaste un beso en la gaveta y un brasier tirado en el sofá, un ataque de celos en la mesa y tu perfume pegado en la pared… Me dejaste el mundo de cabeza y un grito en el contestador, que anunciaba con toda certeza que esta vez se te acabó el amor… Me dejaste un pero y un por qué unos cuantos insultos y un adiós, una duda flotando en mi cabeza y la promesa de no volver jamás…

Lo que siento lo guardo en la nevera, por si un día decides regresar…


¿Qué hago con este cementerio de sueños y con toda mi mitad, con esta deuda de afectos y con tanta libertad?. ¿Qué hago con este insomnio en la noche y mi falta de apetito?. ¿Dónde meto los reproches y tu foto si la pongo o la quito?...

Lo que siento será cuestión de tiempo para ver si se queda o se va…