Una tarde para siempre por las tardes que no estás, por las tardes que no han sido, y por las que ya no te irás.
Quién te tuviera una tarde para recorrerte en las veredas, los atajos en los campos de tu piel, recorriendo amantes valles, lomas, cauces de agua y flor, conquistando tus llanuras...
Toda una puesta de sol…
No hay comentarios:
Publicar un comentario