Las palabras empiezan a fluir y yo lucho para que mis garabatos le sigan el ritmo veloz a mi imaginación... (Soraya)
miércoles, 6 de mayo de 2009
Soy...
Soy la poeta corrompida, la imaginación lisiada, la profeta de lo improfesable, la digestión en mal estado. Así voy, por los recintos del mundo, sin diálogo más preso de un impulso aterrador y anónimo que de la meticulosidad de un espíritu precavido, escarbando en las inseguridades de un pueblo, en su mugre, entre los ropajes viejos de aquél que apenas amerita ser llamado como tal. Soy la sombra del mismo sol, la estrella al mediodía, el sonido del viento en los sordomudos, un grito estrepitoso entre otros gritos más estrepitosos. No soy nada. Mi dolor es como un tumor impostergable, mis manos, son las manos de mi alma, y mi cuerpo los restos de mi mente. No he venido a salvarte, ni a su antónimo. No he venido a nada que tenga que ver contigo, o con ustedes, de hecho, no he venido. Sigo lejos, donde las ideas divagan cansadas, pero ágiles, y se chocan, y se juntan, y se mecen como recién nacidos, y se funden, y comprenden al fin que la unidad,“Lo único”, la serenidad, y la paz en la diversidad, es imposible. Que su destino es la muerte sin gloria, que el destino del ser humano, es su falta de destino…
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