Las palabras empiezan a fluir y yo lucho para que mis garabatos le sigan el ritmo veloz a mi imaginación... (Soraya)

viernes, 3 de abril de 2009

Razón

Entendí que pensarte no era más que el delirio que dibujan mis ojos, pero de vez en cuando me gusta recordarte. Aprendí que buscarte no era más que el esfuerzo vano de mis ganas y tristeza, las ilusiones que me engañan y mis ansias de encontrarte. Entonces no hay más, nada, sólo yo y el pensamiento y esa voz que me habla que debo ser yo, tal vez, mi propia conciencia.

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