Y te vas apoderando de cada espacio de mi ser, y mi corazón se vuelve pequeño ante tanta magia, ante tanto sentimiento, y me pongo nerviosa, mi alma tiembla y mi respiración se desespera, y te miro, sí mi amor, yo te miro, y te escondes, jugamos a buscarte y encontrarte… y ahora me sonríes. Mira cómo me tienes… simplemente mira como me tienes, como me posees a través de la distancia que se vuelve efímera al pensarte, al imaginarte, y voy dibujando la silueta de tu rostro, mientras que tus labios van haciendo un caudal de mis deseos…
Me tienes…
Me atrapaste…
No hay comentarios:
Publicar un comentario