Las palabras empiezan a fluir y yo lucho para que mis garabatos le sigan el ritmo veloz a mi imaginación... (Soraya)

sábado, 11 de abril de 2009

Pensarte

Eres ese punto inquietante de equilibrio mental y locura absoluta, y es que cuando te vas acercando, sí, así, muy lentamente, mis labios tiemblan por el deseo que provocas en mi cuerpo, mi piel se estremece por completo y mis ojos ciegos, perdidos en cada uno de los movimientos que hipnotizan mis sentidos, se van apoderando de cada parte de mi cuerpo, y mi alma, no se libra de aquel hechizo que provocas con tu esencia que se vuelve presencia con sólo pensarte, con sólo imaginarte… y lo sabes, sí, tu lo sabes, y es que mi deseo por tenerte me delata por las noches en dónde te voy sintiendo cada vez más cerca que no puedo contenerme…

Y te vas apoderando de cada espacio de mi ser, y mi corazón se vuelve pequeño ante tanta magia, ante tanto sentimiento, y me pongo nerviosa, mi alma tiembla y mi respiración se desespera, y te miro, sí mi amor, yo te miro, y te escondes, jugamos a buscarte y encontrarte… y ahora me sonríes. Mira cómo me tienes… simplemente mira como me tienes, como me posees a través de la distancia que se vuelve efímera al pensarte, al imaginarte, y voy dibujando la silueta de tu rostro, mientras que tus labios van haciendo un caudal de mis deseos…

Me tienes…
Me atrapaste…

viernes, 3 de abril de 2009

Razón

Entendí que pensarte no era más que el delirio que dibujan mis ojos, pero de vez en cuando me gusta recordarte. Aprendí que buscarte no era más que el esfuerzo vano de mis ganas y tristeza, las ilusiones que me engañan y mis ansias de encontrarte. Entonces no hay más, nada, sólo yo y el pensamiento y esa voz que me habla que debo ser yo, tal vez, mi propia conciencia.