Las palabras empiezan a fluir y yo lucho para que mis garabatos le sigan el ritmo veloz a mi imaginación... (Soraya)

lunes, 16 de junio de 2008

Te Has Muerto...


Como si todavía me quedaran vestigios de niñez, me acerco inocentemente, creyendo en lo imposible, y es que, ¿acaso no nos pasa a todos lo mismo? En ese momento, todos creemos que estamos soñando, todos creemos que el otro duerme tranquilo. Pero no podemos engañarnos todo el tiempo, por que siempre llega ese momento en el que la realidad nos aturde con sus gritos y nos golpea autoritariamente, hasta lograrnos despertar.


¿Por qué?
Que te lo dije ya mil veces, que es en serio, que no he nacido para vivir, sino para morir más veces que mi recuerdo en ti o en cualquiera…

¿Me puedes entender?... Es que ya estoy cansada…, en serio…, estoy cansada… De tanto suspirar me he quedado sin aire, y de tanto llorar hasta el alma se me ha secado. De tanto quejarme, ya no soporto ni escucharme; y de tanto olvidarte sólo he logrado aferrarme a tu recuerdo como si fueras un faro en medio de un inmenso mar y yo un barco que está cansado de tanto naufragar y que navega nuevamente a la deriva.

Estás fría…Tomate un café, un café calentito como a ti te gusta en estos días fríos y nostálgicos de otoño…

No, no, que ya ni el café hirviendo puede darme el calor que he perdido, que tan fría estoy que hasta me he quedado sin aliento. Si me tocas te vas a congelar y te vas a despertar, y yo me volveré más piedra que las piedras y más solitaria que el desierto.

Tu boca no tiene el mismo sabor…

¿Será que este es el gusto de la muerte? El del último café pudriéndose en mis dientes convertidos en cenizas, mientras mis ojos miran sin ver los gusanos que se devoran mis sueños… Así que a esto sabe la muerte, a olvido eterno, a silencio sin sentido, a ausencia fagocitando células en decadencia.

Como si todavía me quedaran vestigios de niñez, te miro nuevamente de manera inocente, creyendo en lo imposible, y es que, ¿acaso no nos pasa a todos lo mismo? Todos creemos que estamos soñando, todos creemos que el otro duerme tranquilo; pero no podemos engañarnos todo el tiempo, por que llega ese momento en el que la realidad nos aturde con sus gritos y nos golpea autoritariamente, hasta lograrnos despertar…

¿Por qué te has muerto?

No hay comentarios: