Ella miró las cuatro paredes que hasta ese día la habían acogido, y entre las que tenía plantadas un sinfín de esperanzas futuras y sintió que todo se distanciaba y se hacía ajena ante tanta incertidumbre. Ahora todo era vahído, nausea, pánico y abismo… Un imposible se coló en su mente distraída y la fijó, atándola definitivamente a una nueva realidad…
Cáncer. Un grito. Un insulto. Un borde romo a modo de aguijón…. La muerte…
Cáncer, un pespunte mal dado, una carrera sin meta posible, un miedo al miedo de lo imposible. Una certeza. Con el temblor añadido a sus pupilas, con un sudor de escalofrió pisoteando su espalda, con un murmullo de deseo incontrolado… Cáncer,Una soledad para llorar por aquel miedo que, cosido a su corazón, había convivido a su lado y transformado todo lo hermoso en oscuridad y abandono.
Cáncer, Un enemigo silencioso, que poco a poco se apodera de su cuerpo y su mente, dejando sin vida su vida, apagando hasta el último suspiro de su risa... y robandole aquello que no se pierde, pero que sin embargo se muere... La esperanza por su cura…
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