Fue extraño ese sabor que dejaste en mi paladar, no lo puedo explicar, simplemente un opresión en el pecho me dejó sin poder respirar, esa angustia de no saber si lo hice bien y constantemente lo hago mal, que más da?. El tiempo ha pasado inevitablemente entre nosotras, sin dejar el más mínimo rastro de una relación, es cómo si de pronto dejo de existir para ti esa sensación de complicidad… El fantasma lo cargo yo.
Un revoltijo de emociones fueron los anfitriones en mi cena aquella anoche, me bebí el recuerdo amargo de una sensación de indiferencia que me dejo pensando…
Me sentía tan perdida, como si de pronto no encontrara mi lugar, no encajaba en ese mar de gente extraña, evidentemente ya no era bienvenida en esa mesa en donde compartían alegrías, y me pregunto entonces, que cambio?, quien cambio?, acaso fui yo?. No lo puedo negar, una parte de mi se extravío para siempre. No se si mi parte conciente la enterró o simplemente fue que desapareció, talvez el tiempo, la costumbre, la rutina constante, o de pronto la resignación se lo llevo… Siento que una parte muy importante de mi se murió… No sé si para bien o para mal, simplemente se desvaneció, dejo de ser, dejo de existir, para nunca más volver a sufrir…
Ya no dueles, es curioso, simplemente ya no dueles….
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