Las palabras empiezan a fluir y yo lucho para que mis garabatos le sigan el ritmo veloz a mi imaginación... (Soraya)

sábado, 28 de febrero de 2009

Silencios

Cuando el atronador sonido del silencio, retumba en mis cansados oídos, la niebla baja firme reposando en el suelo, haciendo que pases de puntillas por mi mente, olvidando tu anterior paso fuerte y seguro.

Es ahí donde llega en toda su plenitud, no es un silencio cómplice, ni un silencio de mirada segura, es un silencio propietario de abatimiento y soledad.

Duele el sabor de los silencios obvios, pues aunque gritados dejándote el alma en la negación de la realidad, es tan existente, que ni la duda le hace cara.

No hay sol en la calle, ni rayo de luz dónde pueda cobijarme, solo la sombra de un debilucho perro hace las veces de mi compañía, y con él muero, por que a él se le va la vida.

No me gustan los silencios fríos de ausencias desoladas, tan injustos e inhumanos, tan cobardes que jamás se despiden, simplemente se quedan para torturarme y luego se van…

El dejar desolación a su paso, dejar lagrimas o desamparo, se vuelve tan común, que ya ni siquiera pensamos que con nuestro silencio llegamos ha hacer daño, tanto que difícilmente se puede describir con palabras, solo el paso del tiempo que cruel parece que retrasa minutos, hace que ese silencio se llene primero de susurros, de murmullos de voces, de gritos, de silencios que no hablan, de silencios que sólo callan…

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