Las palabras empiezan a fluir y yo lucho para que mis garabatos le sigan el ritmo veloz a mi imaginación... (Soraya)

lunes, 22 de diciembre de 2008

Que me está pasando?

El frío que envolvía mi cuerpo de pronto se comenzó a disipar de una forma extraña y constate, con rasgos de irse esparciendo con el pasar del tiempo, sería este un buen augurio?, de pronto la rabia y la impotencia se fueron fundiendo con mi día a día, y nos fuimos mimetizando hasta tal punto que comencé a convivir con ellas.

Mi mundo interno gritaba con desesperación a través de un silencio prolongado que se hacía presente en un suspiro desolado y con los ojitos empapados, cansados de tanto mirar a su alrededor y no ver más que aquello que sólo le proporcionaba dolor…

El tiempo pasó, sí, y se dejo notar en mi cabello desteñido, en mis kilos sobrepasados de una ansiedad no saciada por ser amada. El tiempo pasó, sí, no puedo negar que me volví aún más resistente, pero por alguna razón tu logras hacerme sentir tan débil, de pronto todo lo que había logrado conseguir en este tiempo de independencia emocional llega a su final al ser cuestionada por tu mirada y esa sonrisa que me deja completamente desarmada.

Me propuse no mirarte, me propuse no volver a enamorarme, pero que paso?, en donde quedaron todas mis teorías formuladas y mis noches de insomnio, en donde quedaron mis argumentos declarados y mis raciocinios estudiados, en donde quedaron mis verdades y mis juramentos, mis vivencias y temores, porque de pronto este impulso loco de querer rozarte?, y como explicarte mis fantasías de querer tocarte por un instante, y de pronto el imaginarte se estaba volviendo en una tensión inquieta en cada célula de mi cuerpo.

Estabas ahí, una vez más parada frente a mi, pero que cambio?, porque de pronto tu sonrisa se me hacia cautivante?, por que ese misterio detenido en tu mirada y esas manías olvidadas que sólo yo notaba, porque de pronto esta necesidad de verte, de buscarte y de encontrarte?

De pronto tus movimientos se me comenzaron a hacer interesante, y tus labios cada vez más hipnotizantes. Estabas ahí, inocentemente deslumbrante antes unos ojitos que no podían dejar de mirarte, pero que se escondían al ser sorprendidos por tu mirada cautivante, y es como explicarte?, y es que como entender lo que estaba pasando, ese miedo de no querer acercarse, ese tonto pensamiento de no querer perderte me dominaban completo, y estaba ahí, y yo sólo intentando fingir que tus labios no me pertenecían y que tu mirada sólo era la ternura que brotaba en un instante efímero de conversación entre tu y yo…

No hay comentarios: