A partir de la corriente vital que recorre cada arteria, cada vena,
Antes de ese leve contacto de mis dedos con tu carne.
Cuando el aroma excelso se desprende de los poros al pensar en tu encuentro…
Desde antes yo, ya te estoy amando.
Aún dándole un primer vistazo a mi interior
y encontrar energía concentrada conteniendo una explosión
Con apenas un suspiro de tu ser… un susurro inoportuno en mi cuello
Desde entonces yo, ya te estoy venerando.
Dos, tres pasos y una caricia con la mirada
Y un lenguaje corporal que obliga cerrar los ojos
Y ver en esa oscuridad un ser supremo, un dios
Un universo, un todo.
Y justo ahí, cuando los labios tiemblan y las manos buscan
Cuando la tibieza del ser se expande en las entrañas y toca
Corazón, pies y vientre
Es cuando me entrego en mente y cuerpo.
Y te exploro buscando constancia de que vivo en ti,
Y me hablas en un lenguaje que solo yo comprendo
Tu espalda conoce mi lascivia, susurro tu nombre
Una y otra vez, una y otra vez.
Y ese mar de erotismo que se desprende violento
Cuando nuestros cuerpos danzan, cuando somos uno
Y tus manos hablan y abres los ojos buscando el cielo
Ese… es el momento sublime de nuestro encuentro.
Y viene la paz que inunda nuestro entorno
Y viene un sueño de amor profundo que busca ser prolongado
Por un tiempo no medido, no contado.
Porque va más allá de la entrega perpetua de un amante.
Porque va más allá de la entrega perpetua de un amante.
Porque deja atrás el deseo para dar un paso elevado
Que me lleva de la mano a los terrenos celestiales
De un espacio sideral.
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